Lesa humanidad

Jornada de testimonios relevantes en Monte Pelloni II

Tras solucionar problemas técnicos con Comodoro Py, se realizó la tercera audiencia del año. Se dio lugar al último testimonio por la causa LOSA y comenzaron los testimonios vinculados al caso Pareja.

 

Por problemas técnicos con Comodoro Py, donde se encontraba el juez Lemos, la audiencia se retrasó y comenzó finalmente a las 11:20 hs. En esta ocasión, el Tribunal estuvo presidido por el juez Luis Imas. En representación de la Fiscalía estuvo el Dr. Juan Manuel Portella y por la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires el Dr. Manuel Marañón. Por la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (APDH) se presentó la Dra. Mariana Catanzaro. En cuanto a la defensa, seis de los abogados estuvieron presentes. A diferencia de audiencias anteriores, hubo una mayor cantidad de público.

En lo vinculado al caso LOSA, el Tribunal llamó a declarar al último testigo de la causa: Carlos Alberto Méndez, de 70 años, ex trabajador de la fábrica LOSA que además es cuñado de Omar Ciriaco Iturregui, una de las víctimas de la causa. El testimonio de Méndez fue el más confuso hasta el momento, ya que dijo recordar poco de lo sucedido y negó hechos que había relatado en declaraciones anteriores. Dadas las contradicciones encontradas, se solicitaron sus declaraciones a fin que reconociera su firma y pudiera recordar lo que estaba negando. Méndez reconoció su firma pero insistió en que eso no era lo que había declarado. Esta situación obligó al Tribunal y a la Fiscalía a formular preguntas al testigo con el fin de identificar si sufría algún problema de memoria o reconocimiento de hechos y lugares puntuales. Méndez negó sufrir problemas de este tipo y continuó negando las declaraciones. Reconoció haber tenido miedo durante la dictadura y estar al tanto de los secuestros de sus compañeros de LOSA pero manifestó “no recordar ni conocer las razones”.

En oportunidades anteriores, Méndez había dicho haber visto a Omar Iturregui y declarado por presión de la policía. Esto también fue negado en su nueva declaración Desde la defensa, el Dr. Claudio Castaño pidió que se investigue un delito de acción pública en relación al testigo. El Tribunal decidió que resolverá ese pedido al momento de la sentencia. Su testimonio quedó rodeado de un halo de confusión y en algunos presentes quedó la sensación de que el miedo persiste aún 40 años después.

El caso Pareja

Una vez finalizado el testimonio de Méndez, el Tribunal dio lugar al caso Pareja, donde se juzga el secuestro y desaparición de José Alfredo Pareja. La primera testigo de este caso fue su hermana, María Rosa Pareja, quien brindó un testimonio contundente describiendo con precisión fechas y lugares. Relató en detalle la última vez que vio a su hermano: fue en una reunión familiar en su departamento, ubicado en el llamado “barrio de los militares”.  María Rosa explicó que Leites, quien vivía en ese mismo edificio, llamó a la puerta y pidió usar el teléfono. También aclaró que Leites se comunicó con el Regimiento y se limitó a decir palabras como “si” o “no”. Luego conversó unos minutos con José Pareja y se retiró. Los presentes se quedaron un rato más en el departamento y José Alfredo se retiró a bañarse a su casa, a sólo cinco cuadras de ahí. Dijo que luego iba a regresar por sus amigos, que también estaban en la cena, y que iban a salir a bailar. Esa fue la última vez que vieron a José.

María Rosa relató que, a las 7 de la mañana del día siguiente, su padre llamó a su departamento diciendo que José no había regresado a la casa en ningún momento. La testigo contó que bajó hasta el departamento de Leites, le "pateó la puerta" y lo increpó preguntándole dónde habían llevado a su hermano. “Fueron ustedes, ustedes se lo llevaron" insistió. Pero Leites negó todo, dijo que iba a averiguar qué había pasado y nunca más se supo nada."Ahí empezó el calvario de buscar a mi hermano" relató María Rosa. Al día siguiente el auto de José Alfredo Pareja, un Chevrolet 400, apareció abandonado en Pourtalé.

María Rosa logró resumir de manera detallada el trabajo realizado por su padre, Jorge Alfredo Pareja, para encontrar a su hermano. Su padre era muy conocido en Olavarría por haber tocado el órgano en la iglesia San José y por ser administrador del Teatro Municipal durante un tiempo. Tenía trato con los militares y por ello pudo reunirse con Ignacio Aníbal Verdura para preguntarle por su hijo. Verdura le negó saber sobre él. "Mi papá tenía una fuerza descomunal y eso lo ayudó a tratar de encontrar a su hijo. La vida de mis padres fue terrible. Mi mamá estuvo depresiva, dejó el trabajo y dejó de ir a misa, estaba desolada” remarcó María Rosa.

Al finalizar el testimonio, los fiscales y los abogados defensores realizaron preguntas. Éstos últimos insistieron en conocer las razones que motivaron a Leites a llamar desde el teléfono del departamento de María Rosa. Ella respondió que otros vecinos más cercanos a donde vivía Leites tenían  teléfono y que creía que había llamado desde su departamento para corroborar quienes estaban reunidos. Por su parte, la abogada de la APDH Mariana Catanzaro, le preguntó a María Rosa cuántas veces Leites le había pedido el teléfono de su casa. “Una sola vez… La noche que desapareció mi hermano”, fue la respuesta.

A las 13:15 el Tribunal llamó a un receso. A partir de las 13:50 se retomó la audiencia y fue el turno de otro testigo: Rubén Oscar Pinochi, ex marido de María Rosa Pareja. Pinochi relató prácticamente los mismos sucesos que su predecesora, ya que él vivía con María Rosa y había estado presente en el departamento la noche que ocurrieron los hechos. Excepto algunas diferencias menores de referencia en relación a los espacios físicos en el edificio donde vivían, el testimonio confirmó lo expresado con anterioridad.

El relato de una testigo clave

La audiencia continuó con el testimonio de Patricia María Pérez Catán, quien reconoció a José Pareja en cautiverio. Ella es marplatense y estudiaba Medicina cuando fue secuestrada. Primero la llevaron al Centro Clandestino de Detención (CCD) conocido como “La cueva” y luego fue trasladada en el baúl de un auto hasta el CCD de La Plata “La Cacha”. Patricia declaró que en “La Cacha” estuvo encapuchada y esposada en un espacio reducido de poco más de un metro de altura junto con otros cinco detenidos, entre ellos José Alfredo Pareja. En los momentos en que podían hablar y retirarse un poco la capucha pudieron conocerse. En ese momento, el novio de ella era de Olavarría, lo que les permitió hablar de la ciudad. Así conoció que José era abogado y que había sido secuestrado en Olavarría. Patricia estaba de novia con Carlos Cascio, quien vivía enfrente de la casa de José.

Pérez Catán no pudo precisar a donde trasladaron a José Alfredo Pareja pero sabe que lo trasladaron antes que a ella. También mencionó que todos los que estuvieron detenidos con ella fueron interrogados en algún momento. Así como también que los interrogatorios consistían en “picana, submarino y golpes en el cuerpo”. Agregó que una de las chicas estaba embarazada y, como no podían golpearla en la panza, le pegaron en las rodillas. Además detalló que los colgaban de pies y manos con alambres. Patricia declaró que no reconoce a quienes operaban en “La Cacha” pero sí sabe que quien los interrogaba era apodado “el francés”, que "el oso" pertenecía a penitenciaria y que también había alguien de la marina que se hacía llamar "Carlitos".

Su testimonio fue muy importante, por lo que la Fiscalía le preguntó si en su declaración anterior, en el juicio de “La Cacha”, había mencionado a José Alfredo Pareja. “Yo siempre que declaro nombro a todas las personas que vi, así que a Pareja lo nombré en todos los juicios en los que di testimonio”, afirmó. La Fiscalía solicitó al Tribunal pedir copia certificada de la sentencia de la causa conocida como “La Cacha”. La defensa se opuso planteando que no puede ser incorporada como prueba, dado que es extemporáneo.La secretaría del Tribunal respondió que la sentencia ya forma parte como prueba en este debate. Finalmente, alrededor de las 14:45 culminó la audiencia.

El juicio continuara el viernes 23 de febrero a partir de las 10 hs. en el Tribunal Oral de Mar del Plata, donde se espera que Blanca Celina de Lucas de Ennis y Juan José Ennis declaren a través de videoconferencia. Por su parte, Daniel Urdampilleta, Juan José Sarazola y Hugo Ivaldo darán su testimonio en el mismo Tribunal. Por otro lado, la Cámara de Casación penal confirmó todas las sentencias de Monte Pelloni I sin ningún tipo de modificación. /Agencia Comunica y Radio Universidad (FACSO)