Derechos humanos

“No queremos más cárceles o psiquiátricos: queremos programas alternativos al encierro”

María Elena Naddeo, presidente de la APDH, analizó el crítico informe realizado por Nils Melzer, Relator Especial de las Naciones Unidas, sobre la problemática situación de los ámbitos de encierro en el país.

 

“Creo que el paradigma represivo que se está viviendo en la Argentina está acompañado de un modelo económico y un modelo de manejo de los medios de comunicación, los cuales son utilizados para callar cualquier crítica o cualquier protesta”, explicó María Elena Naddeo, presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, sobre la poca difusión que ha tenido en los medios hegemónicos el informe realizado por el relator de la ONU. En una entrevista con Radio Universidad, Naddeo detalló los principales puntos tratados por Nils Melzer y analizó situación de las cárceles y neuropsiquiátricos en el país.

¿Cómo han visto el informe realizado por Nils Melzer?

El Relator Especial de las Naciones Unidas contra la tortura: tratos crueles, inhumanos y degradantes, vino al país en una visita oficial y recorrió una serie de establecimientos carcelarios. En particular, lo conmovió mucho la situación de las comisarías en la provincia de Buenos Aires, en Florencio Varela principalmente, y las comisarías de Córdoba, como la de Cruz del Eje. También estuvo en un establecimiento carcelario de Formosa y recorrió algunos Hospitales Psiquiátricos que están incluidos en los ámbitos de encierro (los cuales serían cárceles, comisarías, establecimientos psiquiátricos e incluso institutos de menores y adolescentes). Los miembros de la APDH junto con otras organizaciones tuvimos un encuentro previo a su recorrida, donde él estuvo muy cauto y se limitó a escuchar las críticas y denuncias que teníamos para hacer. Nos preguntó incluso cuáles eran las propuestas alternativas que teníamos para intentar cambiar la actual situación. Por ejemplo, uno de los temas que el relator recoge en su informe es el hacinamiento en las cárceles. Se ha triplicado en los últimos 15 años, pero en los últimos dos el uso abusivo de la prisión preventiva y la idea de prisión inmediata (incluso ante un hecho delictivo menor) hace que estén realmente pobladas en un sentido extremo. Nos planteó que la solución que le iban a dar desde el gobierno es que están construyendo más cárceles pero que es un proceso muy lento. Todos le respondimos que no queremos más cárceles, lo que queremos es que no se utilice de forma generalizada la prisión preventiva y que haya medidas alternativas, como la pulsera electrónica o el arresto domiciliario, en particular cuando son delitos menores. Indicó que iba a recorrer estos establecimientos, y 15 días después, cuando terminó su recorrido, salió este informe preliminar que resultó conmovedor. Superó las expectativas que nosotros teníamos ya que muchas veces cuando los relatores recorren las instituciones, los funcionarios filtran la información, pero él realmente hace un informe conmovedor.

Lo que sorprende es el tema de la difusión. Uno puede encontrar esta información en medios alternativos pero los medios hegemónicos lo pasaron inadvertido.

Nosotros hicimos un esfuerzo adicional desde la APDH por difundirlo en gacetillas, subirlo a las redes sociales y hablar con periodistas. Efectivamente, acá hay un blindaje mediático, hay una manipulación de los medios hegemónicos. Salió brevemente en Clarín en un recuadro, en Página 12 y creo que La Nación hizo un pequeño comentario. Realmente es un informe que merece un análisis mucho más exhaustivo. Creo que el paradigma represivo que se está viviendo en la Argentina está acompañado de un modelo económico y un modelo de manejo de los medios de comunicación, los cuales son utilizados para callar cualquier crítica o cualquier protesta. Entonces la voz de Naciones Unidas en este caso puede resultar muy molesta, en particular para la Ministra Bullrich y el Ministro de Justicia, de quienes dependen las unidades carcelarias. El relator llega a decir que el autoritarismo y el sistema represivo existente en la última dictadura cívico-militar, que fue altamente cuestionado por la sociedad democrática, sobrevive en las cárceles y comisarías del presente actual. Es muy fuerte en cuanto a la denuncia de los psiquiátricos, pide que se cierre directamente el psiquiátrico de Alejandro Korn, ya que plantea que es inhumano estar alojado allí. Así como también pide que se cierren los pasillos y algunas de las dependencias de Cruz del Eje. Esto tendría que ser claramente motivo de debate.

Trató también el tema del gatillo fácil, en ese caso oyó relatos directos sobre gatillo fácil en adolescentes. Fueron denuncias llevadas por la Garganta Poderosa, la organización de la Villa 21-24 de Parque Patricios, que trabaja muy bien en la contención de los adolescentes. Melzer visitó la villa y habló con víctimas de violencia institucional y familiares de víctimas del gatillo fácil. Realmente estaba muy conmovido y plantea que se reproducen este tipo de prácticas sin ningún tipo de ordenamiento institucional para prevenirlas. Por un lado estamos muy conformes con la actuación del relator, pero a la vez preocupados por esta falta de respuesta del el Ejecutivo nacional.

Se están denunciando cuestiones importantes en cuanto a tortura y sobre la existencia un sistema represivo. Pero, en paralelo, hay un problema estructural de una gravísima índole entendiendo que si se está ordenando cerrar ciertos lugares, ¿hay una cuestión preocupante en tema de infraestructura?

Hay una cuestión grave en términos de infraestructura y también existe la ausencia de una política pública alternativa. No queremos más cárceles o nuevos psiquiátricos, lo que queremos son programas alternativos al encierro. Por ejemplo, la Ley de Salud Mental, que tenemos en varias provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, habla de la necesidad de “casas de medio camino” o de programas de apoyo domiciliario. Esto existe en Italia o en Austria, en lugares donde se han desarrollado políticas públicas de derechos humanos y salud mental. De esa forma, ya no se encierra a las personas en neuropsiquiátricos sino que se invierte ese recurso humano y económico en casas de medio camino o apoyo domiciliario. Entonces, quien está solo o su familia no lo puede asistir, puede tener un personal que lo asista en su domicilio. Acompañante terapéutico, acompañante domiciliario, estas son las figuras  que hay que crear, lo dice la Ley Nacional y lo dicen las leyes locales. Salvo experiencias pilotos, nada de esto se ha puesto en práctica, y el Gobierno no escucha la posibilidad de que se pongan en práctica.

En cuanto a las cárceles, hay que hacer otro tipo de dispositivos, con una nueva infraestructura. El propio relator dice: “abstenerse de enviar a recintos cerrados a nuevos detenidos, salvo que sean situaciones excepcionales”. Le está pidiendo a la Justicia que no mande a más gente a las cárceles o a las comisarías. Hay que implementar el arresto domiciliario o la tobillera electrónica y para esto necesitas un sistema más inteligente, con un monitoreo constante. Además, de esta forma desarmás negocios como la droga o los contratistas del Estado, que son cómplices muchas veces de los funcionarios de turno. Esto también ha sido denunciado, que el Estado gasta en alimentación y en insumos una cierta cantidad de dinero y lo que llega a los presos o los enfermos es de muy baja calidad. Se ha denunciado y se hacen inspecciones pero el sistema no ha cambiado, y lo dice el relator de la ONU, no lo digo yo.

 

Entrevista realizada en el programa “No todo está perdido” de Radio Universidad FM 90.1