Elecciones universitarias

“Los estudiantes son quienes se perjudican con la FUBA sin actividad”

Ezequiel Marín, integrante del frente “Nuevo espacio” y actual representante de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), se expresó en relación a las denuncias que se efectuaron luego de las elecciones para la nueva conducción. Destacó que la votación se realizó de forma legítima y que se cumplió con todos los pasos correspondientes.

 

La Universidad de Buenos Aires (UBA) está conformada por 13 facultades. Un estudiante de cada una de ellas es elegido a través de elecciones como delegado habilitado para participar en el Congreso de la Federación de la Universidad de Buenos Aires (FUBA). En este espacio se eligen los máximos representantes estudiantiles de la universidad. Luego de cinco años de inactividad, se volvió a convocar al congreso. El frente “Nuevo espacio”, conformado por varias agrupaciones, ganó las elecciones. Pero el frente opositor denunció que dos de los delegados que participaron de la votación no debían haberlo hecho. “El Congreso está legítimamente y legalmente convocado” resaltó Ezequiel Marín, estudiante e integrante del frente “Nuevo espacio”, en declaraciones a Radio Universidad. Marín, además explicó las razones por las cuales la denuncia fue desestimada. “El reclamo no es válido porque todos los delegados que participaron se encuentran acreditados”, subrayó.

¿Qué fue lo que ocurrió en estas últimas elecciones?

Lo principal es que pudimos recuperar el congreso de FUBA después de cinco años sin actividad ya que las autoridades anteriores no convocaban a los delegados de cada facultad. Para nosotros es muy importante poder volver a reunir el congreso después de tanto tiempo para sacar a la federación de su inmovilismo. Para nosotros el problema de la federación es que solamente se concebía como un esquema de negocios para financiar agrupaciones políticas. No era concebida como una federación que acompañara a los estudiantes y que peleara por los derechos que corresponden en cada una de las instancias.

¿A qué atribuís que se haya dado un triunfo de estos sectores en este momento y no tiempo atrás?

La izquierda en general tenía en la universidad más centros de estudiantes que ahora. Nosotros conformamos un frente político muy amplio y muy plural que ha costado y que lógicamente tiene muchas diferencias. Hay personas de distintas identidades políticas pero nos pusimos un objetivo común que es sacar adelante la federación. Entendíamos que no podía seguir como estaba. En la universidad han avanzado distintas expresiones políticas, no de una sola identidad, y acordamos este objetivo en común. Los estudiantes son quienes se perjudican con la FUBA sin actividad, pierden su representación.

¿Cuál es el rol que ocupa la izquierda en este contexto?

Desde mi punto de vista en las discusiones universitarias siempre ha tenido una perspectiva conservadora. En la universidad las instituciones que gobiernan son democráticas y están conformadas por estudiantes, graduados y docentes. Cuando estos organismos iban a sesionar su actitud era impedir que sesionara… El modus operandi es ir a tomar los espacios. Y termina ocurriendo que la democracia vale sólo cuando ganan ellos.

Denunciaron que hay ciertas irregularidades en los votos, ¿Qué respuesta tienen al respecto?

Se presentó un cuestionamiento frente al nuevo Congreso que se constituyó el 23 de junio sobre dos delegados que formaron parte del quórum. Para convocar al Congreso de la federación es imprescindible tener más de la mitad de los centros de estudiantes. En la UBA son 13 en total y este espacio que conformamos tiene siete de ellos. Así que el Congreso está legítimamente y legalmente convocado.

La acreditación del Congreso abrió puntualmente a las 13hs del sábado 23 como se había determinado y se desarrolló con normalidad. Hasta que vino la ex presidenta de la FUBA a plantear que dos delegados querían hacer una impugnación y pidió dos prórrogas para que pudieran hacerla. Quienes organizamos la elección del Congreso las conseguimos y las dos impugnaciones fueron presentadas y rechazadas. Lo que ellos planteaban es que había delegados que no podían ser acreditados porque había otra persona en su lugar.

Este inconveniente parte de que hoy la FUBA no tiene un solo presidente, tiene dos al mismo nivel de jerarquía. Ese modus operandi lo usan porque no pueden cerrar sus diferencias y no tienen la capacidad de armar una lista en conjunto. Esa posibilidad se extendió a toda la Universidad de Buenos Aires y es por eso es que hay facultades donde sucede lo mismo y hay dos presidentes en lugar de uno. Su denuncia no es válida porque todos los delegados que participaron se encuentran acreditados. Nosotros vamos a seguir avanzando para defender los intereses de los estudiantes lo mejor que podamos./ AC-FACSO

 

Entrevista realizada en el programa "No todo está perdido" de Radio Universidad FM 90.1