Seguridad interior

“El enemigo para el gobierno es un enemigo interior”

María del Carmen Verdú, abogada y referente de la Coordinadora contra la Represión Institucional y Policial (CORREPI), habló sobre el nuevo rol que el Gobierno Nacional le asignaría a las Fuerzas Armadas y los peligros de la intervención que podría implementarse.

 

“Nosotros preferimos llamarlo represión”, sentenció María del Carmen Verdú en relación al decreto propuesto por el Gobierno en donde se le asignan nuevos roles a las Fuerzas Armadas para combatir las amenazas relacionadas con el narcotráfico y el terrorismo. Esta norma reemplazaría al decreto 727/06, promulgado por el ex Presidente Néstor Kirchner, que reglamentó la Ley de Defensa Nacional Nº 23.554 y prohibía la participación de militares en cuestiones de seguridad interior. Ahora, desde la gestión de Mauricio Macri, se tomó la decisión de modificar dicho decreto que es reglamentario. Este cambio tiene la intención explícita de autorizar a las Fuerzas Armadas y al Ejército a intervenir territorialmente en la seguridad interior. Por este motivo, distintos organismos y organizaciones que forman parte del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia cuestionaron públicamente esa decisión. María del Carmen Verdú, abogada y referente de la Coordinadora contra la Represión Institucional y Policial (CORREPI) habló con Radio Universidad y brindó diferentes reflexiones sobre la cuestionada propuesta.

¿Existe alguna intención o propuesta de que esto se convierta en ley para que sea más difícil la derogación?

Lo que están haciendo es proponer una reforma al decreto reglamentario de la Ley de Defensa Nacional Nº 23.554. No se trata de una cuestión técnica o administrativa de decir hay que reformar o no una ley. En realidad, el atajo que encuentra el Gobierno Nacional es la reforma de un decreto reglamentario de la Ley 23.554. Por lo tanto, técnicamente es facultad del Poder Ejecutivo nacional. La discusión no pasa por las herramientas, pasa por los objetivos de esta política represiva.

¿Entienden desde la CORREPI que esto tiene que ver con el clima de necesidad de tener mayores fuerzas de seguridad en la calle?

Lamentablemente desde que Macri gobierna se ha quitado muchísimo trabajo en el sentido de que hay que pensar las cosas que decimos porque se encargan ellos de aclararlo. Lo ha dicho Macri cuando anunció el proyecto de reforma, al llevar el Ejército a las fronteras o al liberar gendarmes. Así pueden tener mayor poder de fuego para reprimir el conflicto social  que este año va a ser absolutamente creciente, de forma ascendente, como lo estamos viendo. También lo vimos la semana pasada con la multitudinaria Marcha Federal. Cuando llegó aquí a la ciudad de Buenos Aires, con más de 350 mil personas movilizadas diciendo ‘no al FMI’, ‘basta de tarifazos’, ‘basta de represión’. Claramente necesitan poder liberar más brazos represores para poder controlar todo el territorio nacional y lo dijo expresamente el Gobierno Nacional cuando anunció la medida. De esta manera, terminan de sacar la gendarmería de las fronteras para poder liberarla para el resto del territorio nacional.

¿El conjunto de la sociedad acompaña en su gran mayoría el reclamo y denuncia de los organismos de derechos humanos y espacios políticos o se mantiene ajena a esa discusión?

En primer lugar, hay que aclarar que no existe algo unívoco llamado el conjunto de la sociedad, la opinión pública, el cuerpo social, la sociedad civil o esas expresiones equivalentes... Acá hay explotados y explotadores, oprimidos y opresores, hay ricos y pobres y, por lo tanto, vas a obtener una respuesta distinta a tu pregunta según a qué sector social se la hagas. Lo que nosotros vemos cotidianamente en las calles, en las fábricas, en las escuelas públicas, en las universidades públicas es una necesidad acuciante de parte del pueblo trabajador de encontrar cada vez más organizaciones de acción común contra este gobierno represor y ajustador. Y ahí es justamente en ese sentido que destacamos la iniciativa voluntaria de la Marcha Federal, como fuimos capaces también de dar una respuesta unitaria frente al intento del 2x1 de los genocidas, frente a la desaparición forzada de Santiago Maldonado o con los cacerolazos del 18 de diciembre, la noche que incluso logró la soltura anticipada de los 69 detenidos y detenidas de la marcha de esa tarde.

También es importante analizar, cuestionar y seguir los mensajes en términos mediáticos y comunicacionales porque muchos discursos sobre “mano dura” se han dado en torno a lo que se reproduce en los medios.

Por supuesto y ahí también hay que hacer una distinción que es doble. Por un lado, hay que distinguir entre lo que es todo el sistema de prensa hegemónica del sistema. Por otro, lo que es la prensa de información comunitaria, autogestiva a la comunicación popular, independiente, que no significa neutral sino precisamente eso: independiente y que por eso muestra la realidad tal como es y es la que nos da el espacio muchas veces como me lo están dando ustedes en este momento. La segunda distinción que hay que hacer, como dice el secretario de organización del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), ‘la única grieta es entre explotados y explotadores’, es entre el trabajador o trabajadora de prensa y la empresa. Esto lo pudieron observar muchos y muchas en la ceremonia de entrega de los Martín  Fierro. El 99% de los medios de comunicación, canales de televisión, radios y diarios nacionales cubrieron la ceremonia de premios, el cholulaje, los vestiditos, las joyas, etcétera. Simultáneamente, en la puerta había una enorme movilización de trabajadores y trabajadoras de prensa de los medios públicos encabezada por el SiPreBa con la consigna ‘no apaguen los medios públicos’. Denunciando los despidos, el ajuste y la precarización en todo el sistema de prensa del país y, muy en particular, en los medios públicos. Eso, de todos los canales de televisión que hay en el país, uno solo lo transmitió en vivo.

Se habla en el discurso del Presidente, y en lo que se está discutiendo también, si es posible de que las Fuerzas Armadas cumplan otros roles. Se insiste con la idea del combate al terrorismo. ¿Vos imaginas algo más allá de nuestras fronteras en este sentido?

Esas ideas del terrorismo, del narcoterrorismo, el anarco mapuche o Kirchner y todas estas cosas que ha inventado el Gobierno Nacional en estos últimos dos años son el espejo de lo que es la política exterior, imperial. El conjunto de leyes antiterroristas que ya nos hemos cansado de explicarlo que tenemos ocho en la Argentina, a falta de una, que nos dejó el Gobierno anterior, no tienen por objeto combatir terrorismo alguno si son utilizadas sistemáticamente como amenaza contra las organizaciones populares, contra el movimiento social y para reprimir a quienes luchan por sus derechos. De la misma manera, ahora ha pasado de moda en el discurso gubernamental la historieta de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) con ese informe que hace unos meses nos mezclaba integrantes de medios de comunicación popular con organizaciones de la educación popular como ‘pañuelos en rebeldía’, pasando por las distintas comunidades mapuches o de otras etnias organizadas para reclamar y reivindicar tierras ancestrales, partidos y organizaciones políticas del campo popular, etcétera.  Y ahora parece que de repente todo eso desapareció a partir que dejó de ser útil para el mecanismo de propaganda que tenían instaurado. Cuando te plantean que el Ejército va a hacer tareas de seguridad interior es que te están diciendo claramente que el enemigo para ellos es un enemigo interior, es el que está dentro del pueblo trabajador./ AC-FACSO

 

Entrevista realizada en el programa "No todo está perdido" de Radio Universidad