Legalización del aborto

“Lo único que la penalización del aborto genera es que las mujeres se encuentren más vulnerables”

Integrantes del Programa Permanente de Estudios de la Mujer (PPEM), perteneciente a la Facultad de Ciencias Sociales de la UNICEN, plantean que la ley tiene que salvar la desigualdad que se da territorialmente en nuestro país.

 

Por Eliseo Díaz

“Se ha ganado terreno en la discusión, en el sentido de romper esa dicotomía de “Pro Vida” y “Pro Muerte””, platea Suyai Compagnon, una de las integrantes del Programa Permanente de Estudios de la Mujer (PPEM). En los últimos meses, los debates en torno al aborto han obtenido un gran peso en Argentina. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito junto al “Proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo” han ayudado a dar más visibilidad a un reclamo que lleva décadas en el país. Lo que se propone en el proyecto de ley discutido actualmente en el plenario de las comisiones de Legislación General de Salud, Legislación Penal, y de Familia y Mujer de la Cámara de Diputados, es la despenalización y legalización de prácticas de interrupción del embarazo a personas con capacidad de gestar que posean un embarazo de hasta 14 semanas. El proyecto tuvo alrededor de 500 exposiciones a nivel país y será tratado en una sesión especial del Congreso de la Nación el 13 de junio. Aunque existen posiciones contrarias, el reclamo en Olavarría ha tenido una gran adhesión popular, principalmente en las marchas realizadas en torno a esta temática. En este marco, el PPEM, perteneciente a la Secretaría de Extensión, Bienestar y Transferencia de la Facultad de Ciencias Sociales (UNICEN), se ha posicionado a favor de la despenalización y legalización del aborto. Sus integrantes han recalcado la importancia de realizar un análisis de diferentes niveles para poder comprender esta necesidad.

El porqué: datos y argumentos

El PPEM se creó en 1996 y está orientado a la extensión, transferencia e investigación con perspectiva de género. A partir de la participación en la comunidad local y en la universidad, busca introducir esta perspectiva y avanzar hacia su transversalidad. Las actividades que realizan se vinculan con temas relacionados con la salud sexual y reproductiva, género y política. Las integrantes de este programa se han manifestado a favor de la despenalización y legalización del aborto, principalmente por la necesidad de respetar el derecho de la mujer y la soberanía sobre su cuerpo. Saben que la decisión del aborto no es fácil pero buscan hacer comprender que las mujeres tienen poder de decisión sobre sus propias vidas y sobre sus propios cuerpos.

“La despenalización del aborto en la sociedad es algo que ya se ha dado y el debate está mucho más abierto. Hay apoyo de distintos sectores y eso tiene que verse reflejado en la legislación que tenemos actualmente en nuestro país”, explica Celeste Bormida, otra de las integrantes de PPEM. La referentes de la agrupación señalan que las muertes e internaciones que reciben los hospitales anualmente por abortos realizados de manera clandestina varían por causa de una gran desigualdad entre las diferentes provincias.

Actualmente en la Argentina se realizan entre 370.000 y 520.000 abortos por año (más de 1 aborto cada 2 nacimientos), según un estudio solicitado por el Ministerio de Salud de la Nación en 2005. A su vez, las muertes por abortos inseguros en Argentina representan el 17% del total de las muertes maternas según los datos registrados en 2014.  “No es lo mismo la situación de riesgo que corre una mujer que hace un aborto clandestino en una provincia como Formosa, que una que lo hace en la provincia de Buenos Aires... La ley tiene que venir a salvar esa desigualdad que se da territorialmente en nuestro país”, analiza Bormida.

A nivel país, actualmente hay algunos supuestos que hacen que existan determinados abortos que no son punibles: cuando está en riesgo la salud de la mujer; cuando existió una violación; o cuando se trata de una persona incapaz (según está plasmado en el Código Penal). Aunque en estos casos no debe judicializarse la práctica, muchas veces no se cumple y el caso se judicializa y se retrasan los tiempos hasta que finalmente no se puede realizar.

ppem1A tres años de la primera marcha "Ni Una Menos", este año el lema de la convocatoria fue "Aborto Legal, Seguro y Gratuito"./ Foto: Facebook PPEM

“El proyecto de ley que actualmente se está debatiendo propone que no haya límites de tiempo para los casos que ya están anclados en el Código Penal como no punibles y hasta la semana 14 para cualquier clase de embarazo”, aclara Suyai Compagnon. Las entrevistadas plantean que el aborto es una práctica que ocurre y que la prohibición no frena: “lo único que penalización del aborto genera es que las mujeres se encuentren más vulnerables, independientemente de su realidad económica”, destacaron.

“Obviamente la situación económica determina a lo que puedan acceder y el riesgo que se van a encontrar pero realizar prácticas en la clandestinidad genera mucho mayor sufrimiento qué poder hacerlas en un marco legal”, observó Celeste Bormida.

La propuesta de legalización del aborto es una propuesta integral, la cual plantea la necesidad de efectivizar las leyes vigentes sobre educación sexual integral y sobre el acceso a los métodos anticonceptivos. Por ley, a partir del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, están garantizados pero su implementación no es total. “Hay que desmitificar que la ley propone una despenalización del aborto sin tener en cuenta también el plano de lo educativo y el plano al acceso a los métodos anticonceptivos”, expone Compagnon.

En este momento el proyecto de ley se está discutiendo con argumentos tanto en contra como a favor. En esos términos políticos es que las integrantes del programa consideran que se tiene que dar la discusión. “Estamos hablando de la exigencia de implementación de una política pública. No tenemos que centrarnos en discusiones de tipo filosóficas o metafísicas sino discutirlo en el plano de lo político... Es ahí donde consideramos que se deben debatir las leyes que regulan un Estado”, explica Compagnon.

Actualmente en los países donde existe la ley, como el caso de Uruguay, las muertes por abortos son cercanas a cero. “No sólo reduce la mortalidad sino también la cantidad de abortos que se puedan realizar a futuro, acompañado obviamente por la educación sexual”, refiere Bormida.

Olavarría, acciones concretas

Algunas de las mujeres que actualmente forman parte de PPEM, en 2007 armaron una agrupación llamada “Jácara Colectiva Feminista” con la que se sumaron a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Desde ese momento comenzaron a realizar algunas acciones aisladas con un tema que estaba mucho menos presente que hoy en la agenda pública. Realizaron talleres en el Hospital Municipal y varias intervenciones públicas. “Como parte de PPEM, últimamente hicimos una edición sobre el tema en una columna que regularmente tenemos en Radio Universidad llamada ‘Feminismo Para Armar’, un taller para chicos y chicas de escuelas secundarias y Unidad Ciudadana nos convocó para dar una charla en el marco de un mural que la agrupación realizó”,  detalla Compagnon.

Paralelamente, existen en Olavarría diversos sectores que se encuentran movilizados en torno de la temática, además de varias iniciativas que tienen presencia en el espacio público como los “Martes Verdes”. “Se ve una gran diversidad, muchos sectores de adolescentes, chicos y chicas que reconocen la demanda y reclaman por sus derechos”, cuenta Bormida. Las integrantes de PPEM consideran que se ha ganado terreno en la discusión, en el sentido de romper esa dicotomía de “Pro Vida” y “Pro Muerte”, instalada por los sectores en contra del proyecto. “A mí me sorprendió un poco en lo particular. Me parece que refleja el trabajo de tantos años que viene haciendo la campaña y los que militan por la legalización... Pienso que en eso el feminismo ha construido mucho de lo que se ve ahora”, recalcó Celeste.

Finalmente, las integrantes del programa aclaran que no se encuentran en contra de que cada quien tenga su posicionamiento moral al respecto de la práctica. Consideran que hay que superar eso y pensarlo en términos de una ley del Estado, un tema de política pública. “Cada mujer tiene derecho a decidir si realizar un aborto o no. Y ahora mismo no puede. En torno a eso, consideramos que en el último tiempo se ha avanzado mucho como sociedad”, concluyó Suyai Compagnon./ AC-FACSO