Política y salud pública

“Me genera mucha emoción ver todos esos pañuelos levantados”

Griselda Astudillo, integrante del Programa Permanente de Estudios de la Mujer (PPEM), reflexionó sobre la jornada de debate en la Cámara de Diputados de la Nación. Consideró la media sanción de la ley de legalización del aborto como un gran avance de la democracia argentina.

 

“Hay muchas cuestiones que indican que va a costar que salga en Senado pero ahí va a estar nuestro trabajo con el mismo compromiso… Si no es ahora se va a seguir luchando...”, expresó Griselda Astudillo, integrante del Programa Permanente de Estudios de la Mujer (PPEM) sobre la media sanción del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo lograda esta mañana en la Cámara de Diputados. En una entrevista con Radio Universidad, analizó lo tratado en el Congreso de la Nación y explicó cómo piensan seguir adelante con el proyecto.

¿Cómo estás viviendo esta lucha que está dando sus frutos?

Con mucha emoción, siguiendo una jornada larga e histórica. Esto es parte de una lucha, como por ejemplo esas mujeres que fueron reconocidas por una legisladora en interbloque antes de la votación. La verdad es muy emocionante ya que hemos compartido, como feministas, espacio con estas mujeres que vienen dando esta batalla. Quienes están nucleadas en la campaña por el aborto legal seguro y gratuito vienen haciendo una campaña impecable, y que quizá no se conoce. Por ahí lo que más se ve es el pañuelo verde y la movilización en la calle, pero hay un trabajo de mucho compromiso, de estudio y de mucho “cabildeo” como lo llamamos nosotras. Estar codo a codo con legisladores y legisladoras asesorando, acompañando y haciendo entender que esto es una cuestión de salud pública y de derechos. Ese trabajo se notó en muchas intervenciones de diputados y diputadas, los cuales poseían datos que provienen de estas investigaciones por parte de la campaña. Está dividida en comisiones que se trabajan con cada partido, y tiene una fuerte incidencia en los encuentros nacionales de mujeres que se vienen haciendo sistemáticamente desde que comenzó la democracia en Argentina. Esos encuentros tienen una dinámica de trabajo vinculada con la organización política del feminismo y el movimiento de mujeres. En el recinto se pudo ver cómo el feminismo atraviesa muchas cuestiones partidarias, se hace transversal y comienza a incidir por un montón de intericios que exceden lo partidario. La verdad da emoción recordar muchas jornadas y compañeras involucradas, verdaderamente es un momento histórico y que tiene que ver con nuestros derechos.

¿Qué reflexión podes hacer del debate en general?

Hay muchas cuestiones, cuando se dan estos largos debates, que a uno les hacen pensar en la conformación, por ejemplo, de las listas sábana. A veces escucho y no entiendo cómo alguien puede hablar de ciencia ficción cuando estamos tratando un tema tan importante, o compararnos a las mujeres con perras. No entienden, en su formación política, lo que implica la cuestión pública. Es lo que nos afecta a todos y a todas, no es lo que yo creo o una cuestión moral. En los discursos, cuando se atravesaban esas cuestiones, había legisladores y legisladoras  que decían hablar desde el “sentido común”, eso demuestra que hay personas que están preparadas y trabajan y otras que no. Uno de los discursos en contra de este proyecto de ley, que ya tiene media sanción, es que se iba  pagar el aborto con los fondos públicos... Con el sueldo público pagamos el salario de legisladores y legisladoras que tienen el deber de realizar su trabajo con responsabilidad.

¿Crees que hay un crecimiento en la calidad democrática argentina a partir de la discusión de esta ley?

La forma en que se trató tiene que ver con un crecimiento. Escuchar a personas que trabajan en la temática en ambas posiciones, eso tiene que ver con un tratamiento democrático. También se refleja en las intervenciones de la sesión, estas personas tuvieron el material y la información para poder llegar a decidir su voto y poder incluso charlarlo. En uno de los cierres que hubo en interbloque, lo que se proponía y se ponía en relieve era como los bloques estaban divididos por esta temática. Algunos y algunas lo planteaban como algo que tenía que ser superador, pero otros y otras lo planteaban como una diversidad de los bloques y que hay que poder legislar con esa diversidad. Eso considero que es un crecimiento.

¿Como ves lo que viene de ahora en adelante y cuáles son las tareas que faltan? Entendiendo que falta un paso más que es la Cámara de Senadores.

La tarea para el movimiento de mujeres y para la campaña es la que nunca se abandonó. Es trabajar con los legisladores y las legisladoras, aunque el senado de la nación es un ámbito que no sabemos cómo se va a dar. También hay comentarios de que va a ser difícil esa media sanción, y existen intenciones de que  se revise la constitucionalidad en el caso de que salga la media sanción en senado. Hay muchas cuestiones que indican que va a costar que salga en senado, pero ahí va a estar nuestro trabajo con el mismo compromiso… Si no es ahora se va a seguir luchando. También existe un trabajo social muy grande por parte del movimiento de mujeres, y esa es una presión para quienes tienen que votar la otra media sanción.

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¿Qué opinión tenes sobre lo que ha pasado en las calles? Particularmente los que se manifestaron a favor de la ley.

Me genera mucha emoción ver todos esos pañuelos levantados. Me hace acordar mucho a los encuentros nacionales de mujeres. Somos cada vez más las que llenamos una ciudad donde sea que se realice, y esa dinámica (de una forma de organización política) se palpa en la calle. Por ejemplo en los encuentros de mujeres, cuando se da el resultado de los talleres realizados, se trabaja por consenso y disenso y no se vota… Todo eso se ve en la calle. Se ve en los cuerpos, los abrazos y los pañuelos en mano.

¿Crees que va a tener un impacto en términos políticos partidarios?

No sé si va a llegar a ese nivel, aunque si es un tema que atraviesa otras cuestiones. Puso en tensión esas estructuras partidarias que vienen teniendo mucha discusión al interior de cada bloque. Por ejemplo Lilita Carrió, que no habló por respeto al partido o Silvia Lospennato  la cual dijo que fue un crecimiento y que tenemos que aprender a trabajar en la diversidad en los interbloques. Todo eso claramente es un aporte de las mujeres y el feminismo.

¿Cómo seguiste la votación? ¿Destacarías algún discurso?

A media mañana, complicada con el trabajo, lo escuchaba como podía por radio. Después en mi casa y luego con las chicas de PPEM lo seguimos hasta la madrugada. Todo el tiempo pendiente y acompañada, porque esta es una lucha que se hace entre todos y todas.

Un discurso que me pareció interesante fue el de personas que se reconocían en la religión judía. Poseían un interesante posicionamiento de estas dimensiones que se pusieron en juego, como el rol del estado y la cuestión pública. Diciendo que desde su punto de vista era una cuestión ética, pero que de ninguna manera eso podía influir en la cuestión pública y que no se podía condenar a las mujeres a la clandestinidad. Es una postura que también se vio en las audiencias de información, y tiene que ver con pensar las religiones de un lugar de complejidad. Dentro de esta estructura existen espacios que son hegemónicos, pero hay lugares dentro de la misma religión que tienen sus cuestionamientos, y eso también es parte por la campaña nacional por el derecho al aborto. Esa diversidad también es parte de este movimiento, y esto quedó reflejado en estos discursos que me parecieron muy interesantes. Desde las religiones que no son las católicas también han pedido por un Estado laico, que respetaría todas las creencias. También me pareció interesante el discurso de algunos hombres que reconocieron que es una lucha de las mujeres, pudiendo cuestionar sus privilegios. El reconocimiento de las mujeres de la campaña, y que sus nombres estén ahí, es una fuerza impresionante.

Qué le dirías, como militante feminista que está trabajando estos temas, a aquellas personas que no están decididas o de acuerdo con esta posible sanción.

Le diría que cuando se habla de lo público, es algo que nos compete a todas las personas. Que una ley no obliga a nadie a estar de acuerdo con nada, lo que justamente hace es que todas las personas podamos acceder a una salud integral. Por ejemplo yo no sé si abortaría o no en una situación así, pero en el caso que lo haga, sé que no me morirá en el intento. Lo que les diría es que se queden tranquilos y tranquilas, porque si su convicción es no realizar un aborto, no lo van a hacer y nadie las va a obligar en esa decisión. Quienes entendemos la salud como integral estamos dando un paso de ampliación, en donde todas las personas están incluidas en la ley… Y desde la clandestinidad hay personas que no están incluidas./ AC-FACSO

 

Entrevista realizada en el programa "No todo está perdido" de Radio Universidad FM 90.1