Cannabis, entre el uso medicinal y la necesidad de información  

Milagros Pianciola - Agencia Comunica

“Soy Pablo, el papá de Abigail quien tiene casi 23 años. A los tres meses empezamos a detectar un problema en el cráneo: falta de crecimiento y eso nos llevó a una serie de estudios. Su diagnóstico fue, entre tantas idas y vueltas, parálisis cerebral o encefalopatía crónica no evolutiva. Esto viene acompañado de epilepsia con un retardo madurativo inmotor que por consecuencia trae una hipertonía en miembros superiores y miembros inferiores, o sea la retracción de brazos y piernas”.


El de Abigail sirve como caso testigo. Es uno de los tantos que, con acompañamiento médico, desde hace dos años y medio realiza tratamiento con el aceite de cannabis. Resultados? Disminución de las convulsiones y lograr un buen descanso. Para ella y para su familia el logro no es menor

Pablo explicó que “llegamos al aceite dado que Abigail tuvo un episodio muy intenso de convulsiones que se llaman mioclónica. Como ella no podía expresar lo que sentía, lloraba mucho”. En Olavarría existen distintos casos en los que el cannabis contribuyó al bienestar de personas con distintas patologías. Además hay espacios que brindan información sobre su uso terapéutico con el fin de generar conciencia.

Un médico neurólogo de Buenos Aires diagnosticó ese tipo de convulsiones y el deseo de los padres de Abigail fue probar con el aceite. Buscaban una alternativa efectiva que pudiera brindarle una mejor calidad de vida a su hija. Probaron diferentes tipos de aceites, nacionales en diferentes cepas y con diferentes composiciones hasta que encontraron el aceite Charlotte. Esta es una cepa de cannabis proveniente de Estados Unidos, con alto contenido en cannabidiol (CBD) y bajo contenido de tetrahidrocannabinol (THC). A través de ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos) se puede conseguir el aceite después de realizar una serie de trámites en los cuales un médico neurólogo debe llenar formularios sobre el paciente. Pablo, el padre de Abigail comentó que no tuvieron inconvenientes para conseguir el aceite “dado que Abigail tiene epilepsia refractaria, asi que el médico neurólogo hizo un resumen de historia clínica, respaldado por todos los estudios que hemos hecho a lo largo de los años”.

El aceite Charlotte es especial para tratar la epilepsia refractaria ya que ha sido efectivo en muchos casos al controlar las convulsiones. No se conocen bien los mecanismos de acción y hay evidencia científica, pero todavía es moderada o baja, tiene que ver con el procedimiento metodológico, con los estudios y con la cantidad de personas en las que fue efectivo el tratamiento. Gastón Barreto, Doctor en Química, integrante de UNICEN, se refirió a la evidencia del aceite de cannabis y expresó que “hay patologías con evidencia media, que tiene que ver con control de convulsiones, algunos síntomas de enfermedades neurodegenerativas. El abordaje está más allá de la evidencia que mejora la calidad de vida desde un uso complementario terapéutico”.

No hay discusión al pensar al cannabis desde el lado de cuidados paliativos ya que no es algo que viene a reemplazar un medicamento, sino que es algo complementario. Además es muy importante que el tratamiento este supervisado por un profesional de la salud. En este contexto muchos familiares de personas que sufren patologías muchas veces consiguen el aceite y lo consumen, aunque siempre es recomendable antes hablar con un médico ya que pueden darse efectos no deseados. “Cuando uno decide ir por el cannabis como una alternativa terapéutica comprar no es la opción”, indicó Gastón Barreto.

Desde el proyecto de extensión Universidad y Cannabis el cual inició en 2017 tratan esta temática. Gastón Barreto, director del proyecto, comenzó a incursionar en el tema cannabis como asesor científico de CAMEDA a nivel nacional. El proyecto tiene varios objetivos y cuatro ejes, uno de los cuales es sistematizar información de lo que sucede empíricamente con el uso de cannabis. Otro eje tiene que ver con abordar la situación de la química, caracterizar los distintos derivados cannábicos que hoy se consumen acompañados por un médico. “El médico nos manda una planilla que tenemos estandarizada, para que patología, que es lo que consume el paciente y nosotros hacemos análisis químico de eso”, explicó Gastón Barreto. Los otros dos ejes son de capacitación y otro de prensa y difusión.
Tanto desde el proyecto Universidad y Cannabis como desde otras asociaciones de Olavarría están dispuestas a brindar información y ayuda con respecto al cannabis medicinal. Es importante que la gente primero se informe y se acercarse a asociaciones. Según Gastón Barreto “hay falta de información, se cree que el aceite de cannabis es todo lo mismo”.
Una de las asociaciones que existen en Olavarría es Cannabis Activa la cual tiene como objetivo brindar información principalmente relacionada al cultivo. Por lo general la mayoría de las consultas que llegan a Cannabis Activa son de personas que se acercan para conseguir aceite o alguna respuesta en cuanto a información para paliar alguna patología. Emilio Hurtado, integrante de Cannabis Activa explicó que “esto nosotros no lo podemos hacer ya que no somos médicos, por eso lo que hacemos es derivarlos con algún especialista. La realidad es que no hay demasiados profesionales de la salud que sepan tanto sobre cannabis”.
Emilio Hurtado expresó que “sostenemos que la vía de acceso más segura, hasta que el Estado no dé una respuesta es conseguir el cannabis a través del autocultivo”. Con el autocultivo las personas dejarían de depender de alguien externo o no se arriesgaría a adquirir el producto en el mercado ilegal. Hay muchas ofertas de aceite de cannabis, pero la realidad es que al comprarlo no se sabe que es lo que contiene. “Puede tener una etiqueta buena pero adentro no sabemos que tiene, nosotros ofrecemos nuestra información para todo aquel que haya tomado la decisión de abastecerse de su propio cannabis. Nosotros no damos cannabis, ni semillas, ni aceite, sí damos información, lo cual es nuestro objetivo”.