Seguridad local

“Hay que dotar de profesionalismo a los oficiales que atienden en la policía”

Daniel Borra, sub-secretario de seguridad municipal, se refirió a los problemas de inseguridad en Olavarría y a las causas que motivaron el último cambio de jefe distrital.

 

“En una comisaría hay que atender bien a las personas y darles una solución mínima, también hay que tomar bien la denuncia y notificar todo. Si arrancamos mal de ahí, lo que llega después para solicitar algo a la justicia, en base al hecho que sea, llega distorsionado. Esto no es de ahora sino que se viene viendo hace mucho tiempo”, describió Daniel Borra, sub-secretario de seguridad municipal, sobre las diversas falencias que se suelen presentar en el accionar policial. En una entrevista con Radio Universidad, contó el análisis que realizó el municipio sobre esta situación y explicó la causa de la incorporación de Carlos Roldán en el cargo de jefe distrital.

¿Cuál es el diagnóstico que realiza el municipio frente a la situación de inseguridad?

Lo que más nos preocupa son los asaltos a mano armada, mediante la utilización de arma de fuego o arma blanca, que se vienen registrando en los últimos tiempos. Hay que salir a trabajar con todos los medios necesarios a nuestro alcance para dar respuestas de inmediato y lograr la individualización y localización de los autores.

El intendente dijo que no se sentían acompañados ¿En qué aspectos considera eso?

Nosotros vamos llevando a cabo estadísticas y se está trabajando de acuerdo a un mapa de delito que todavía no ha salido públicamente. Le pedimos un acercamiento a la gente por parte de la institución policial, cosa que en algunas partes no lo observamos y tampoco notamos un compromiso por esclarecer lo que estaba pasando.

¿Cuál es la situación en torno a las inversiones?

En torno a las inversiones, no solo en esta gestión sino también en las anteriores, éste es uno de los pocos municipios que aporta tanto dinero a las estructuras policiales. Tanto de seguridad, como de tránsito, también rural y las descentralizadas (radio estación y Comisaría de la Mujer). Siempre estamos a la par de ellos para trabajar en todo sentido y los aportes son muy importantes. En el consejo de seguridad, en la reunión mensual, se entrega una copia detallada a la justicia, a la policía, a la Cámara Empresaria, a la Sociedad Rural y se va a entregar a la persona que va encargada de la junta vecinal y sociedad de fomento con los gastos realizados. Ahí están detallados todos los gastos: facturas, arreglos de móviles, cargas de combustible… Es todo público y está a la vista de las instituciones. Por ejemplo, del 2 de mayo al 4 de junio, en arreglo de móviles y aportes a distintas dependencias (baños químicos, el agua, el teléfono, entre otras), sin dejar excluida a ninguna, se gastaron 863.282 pesos. En seguridad y tránsito se gastaron ese mes 29.139 horas. En el hospital, que se cubre con personal policial, se gastaron 2.943 horas y en el hospital de Hinojo se gastaron 1.200 horas. Se pusieron cubiertas (que se ponen 2 veces al año aproximadamente) por valor de 226.762 pesos. Todo esto es el aporte que hace el municipio a través de la tasa de seguridad.

¿Cuánta incidencia tuvo el ejecutivo municipal en el último cambio de jefe distrital, en el que Carlos Roldan suplantó a Silvio Messineo?

Nosotros tenemos y siempre hemos tenido una muy buena relación con la policía. A veces si se realiza un cambio puede enojar a alguien, pero es la manera en la que ha ocurrido siempre. No depende esto de nosotros sino del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, que a su vez existe una Jefatura Departamental, hay un jefe zonal y un comisario general… Ellos son quienes disponen si se necesitan cambios o no. Nosotros solo informamos lo que ocurre en la ciudad, pero primero se habla en Olavarría con los respectivos jefes para revertir la situación.

¿Entonces se considera que había algunas falencias en la gestión de Messineo?

Creo que había una falta de compromiso, no de toda la policía sino de ciertas partes. A veces hay cosas fundamentales, como por ejemplo, que la policía tiene que escribir y expresar bien sus actas para que la justicia reciba esos elementos y pueda procesar a alguien o lograr una detención, un allanamiento, etc. Cuanto más rápido, mejores resultados va a haber. En una comisaría, donde está la cara visible, hay que atender bien a las personas y darles una solución mínima, también hay que tomar bien la denuncia y notificar todo. Si arrancamos mal de ahí, lo que llega después para solicitar algo a la justicia, en base al hecho que sea, llega distorsionado. Esto no es de ahora sino que se viene viendo hace mucho tiempo. Hay que dotar de profesionalismo a los oficiales que atienden en la policía y no hay que echarle la culpa a nadie.

¿En qué situación se encuentran las policías locales con respecto a la formación y el profesionalismo?

La policía local está más cerca del municipio, están trabajando mancomunadamente con las demás policías y tienen muy buena relación. Lo que ocurrió es que hubo muchos asaltos y si no hay una respuesta tienen que ocurrir cambios. Lamentablemente eso no es la solución pero hay que seguir trabajando. A la policía no le tiene que ganar la calle…

¿Asocia a los hechos delictivos con un problema económico o existen otras variables?

Como respuesta personal le puedo decir que, en Olavarría, estamos en una isla con respecto a lo que puede estar pasando en el resto del país. Lo que pasa es que a veces salen ciertas personas a delinquir que poseen salidas transitorias o con condicional… También están viniendo muchas personas a trabajar de afuera. No tenemos que echar la culpa, pero todas esas variables se están dando en este momento.

Foto portada: lu32.

 

Entrevista realizada en el programa "No todo está perdido" de Radio Universidad FM 90.1